En el espejo de los deseos

[accede a la versión en gallego]

Una vez despertada la sexualidad y abiertas las puertas de su fervenza particular, la Chencha supo descubrir los rincones de su propio cuerpo. Le gustaba, aprovechando las ausencias paternas, mirarse ante el espejo, sólo vestida con unas gruesas medias rojas que acababan sobre sus rodillas de adolescente a medio hacer. Dejaba caer el pelo a un lado de la nuca, haciéndose cosquillas con la melena en el pezón, y caminaba simulando infinitos tacones de aguja, como los de las chicas de la revista… Con la silla de madera puesta cara a ella, separaba las piernas para montarla, lenta, y veía asomar, reflejada en el espejo, una tímida, mas negra y gruesa, vegetación… y un corazón rosado…

Y así pasaba la tarde. Hasta que escuchaba el ruído de las llaves en la puerta…

Anuncios

  1. Your articles are for when it ablueotlsy, positively, needs to be understood overnight.

  2. Keep these articles coming as they’ve opened many new doors for me.

Reflexiona

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: