Copa menstrual

copa_menstrual

[accede a la versión en gallego]

La copa menstrual. Su nombre es bastante descriptivo. Es precisamente eso: una herramienta en forma de copa usada para los días de menstruación. Fabricada mayoritariamente en silicona y con varios tamaños, tiene un funcionamiento tan sencillo como complicado. Recoger el flujo menstrual, vaciarlo, limpiar la copa y reutilizar. Así, de entrada, parece fácil, incluso rutinario. Pero, hay que reconocerlo, requiere una práctica en aquellas que no somos usuarias. Yo no lo soy, confieso. Pero tengo en mi lista a corto plazo de things to do, probarla. Y contároslo, fervenceiras, por supuesto.

Hasta ahora gadget muy minoritario y mismo desconocido, parece estar haciéndose hueco aprovechando el tirón del ahorro y la filosofía de lo verde. Del ahorro porque, pese a ser más cara que los tampones o las compresas, sólo requiere pagar una vez por un producto que dura alrededor de diez años. De lo verde porque no lleva químicos en su composición y es reutilizable. Además, es un sistema seguro porque evita el riesgo del conocido como Síndrome de Shock Tóxico (SST) aparejado a los tampones.

Las mujeres menstruamos, de media, durante 41 años. Llegamos a usar un promedio de 10.000 compresas y tampones durante toda la vida, mientras que cada año se echan a la basura en el mundo unos 45.000 millones de compresas y tampones, según datos que recoge la web Crianza Natural. Una copa menstrual, mientras, da servicio para una década completa. Con evidencias como esta, no parece haber razones para que siga siendo un gadget discriminado. De hecho, cada vez es más fácil adquirirla a través de internet o en redes de comercio ecológico, con un precio que ronda los 30 euros.

FABRICADAS Y EN EL MERCADO DESDE LOS AÑOS 30

De acuerdo con Wikipedia, la primera patente de una copa menstrual o vaginal está fechada en el año 1932, aunque al parecer ya existen copas más rudimentarias en circulación desde 1867, según informaciones del Museo de la Menstruación y Salud de la Mujer. Al final de la Segunda Guerra Mundial, se interrumpió su fabricación en Estados Unidos por no ser rentable, por escasez de látex y por los prejuicios femeninos en la manipulación de los genitales y las secreciones vaginales. Más recientemente, se cambió el látex por la silicona médica, más segura y la prueba de alergias.

Por si quedan dudas, os dejo un vídeo explicativo bastante gráfico que os puede aclarar las ideas.

¿Qué opináis, fervenceiras? ¿Os parece una buena alternativa? Os contaré más de la copa menstrual cuando haga uso de ella.

Os espero por aquí, ya sabéis.

Besos desde el balcón…

foto | pasionporvivir

Anuncios

  1. anuncia

    Eu úsoa desde hai tempo. Foi o mellor regalo que me puideron facer. É cómoda, non se nota, non tés que cambiala tan frecuentemente como as compresas ou tampóns, evita esas incómodas e inesperadas perdas nocturnas… e inda por riba afórranse moitos cartos. A miña foi un regalo, mais se a tivera mercado, hoxe xa a tería máis que amortizada con todo o que deixei de mercar de compresas e tampóns.
    Ao principio hai que afacerse ao seu uso, mais en seguidiña se lle colle o truco.
    Totalmente recomendable, non o dubidedes.

  2. Anuncia,

    mil grazas por pasarte polo balcón da Fervenza e mil grazas máis polo teu comentario. Coñecer a experiencia en primeira persoa dálle un valor engadido ao post, así que che estou agradecidísima por completalo :)

    Bicos desde o balcón

Reflexiona

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: